SOBRE MÍ — Y SOBRE CÓMO TRABAJO
Vendo relojes que ya han vivido. Los reviso, los enseño con sus roces y te cuento por dónde han pasado.
OLEGARIO, EL DE LOS RELOJES
No soy una tienda. Soy un tío con una mesa, una lupa y años comprando, vendiendo y cambiando relojes. Lo que empezó como trueques entre colegas acabó en gente mandándome el reloj de su padre para saber lo que vale de verdad.
Todo eso lo cuento en Instagram y TikTok: lo que compro, lo que me encuentro, lo que pagaría y lo que no tocaría. No por hacerme el listo, sino para que cuando me compres ya sepas cómo trabajo.
si hace tic, me interesa
01 — CÓMO LLEGA UN RELOJ HASTA AQUÍ
Cuatro pasos, y ninguno se salta
Lo encuentro y lo compro
Particulares, vaciados de casa, cambios. Lo pago de mi bolsillo, así que solo compro lo que me pondría.
Lo reviso, y lo que no sé lo pregunto
Que anda y mantiene la hora, la reserva, la corona, el cristal y el estado real de caja y correa. Si pide algo serio, lo ve mi relojero antes de publicarlo — y te digo qué le han hecho.
Lo fotografío a las 10:08
Misma luz, mismo ángulo, agujas siempre a las 10:08. Con los roces: aquí no se esconde nada.
Cuento su historia
Lo que es original, lo que se ha cambiado y lo que pedirá en dos años. Y decides tú.




02 — LO QUE NO HAGO
Esta lista importa más que el discurso de venta
Prometer es fácil. Esto es lo que me niego a hacer, y me lo puedes recordar.
03 — LA MESA
Sin tienda, sin vitrina y sin numerito de vendedor
No tengo tienda ni vitrina: tengo una mesa, una lupa, buena luz y el móvil grabando. Lo que no sé juzgar yo, lo ve mi relojero. Si estás cerca, quedamos y ves el reloj en persona antes de pagar un euro.
LO QUE HAGO YO
Comprobar que anda y mantiene la hora, medir la reserva, revisar corona, cristal, caja y correa, y fotografiarlo todo con sus marcas.
LO QUE NO HAGO YO
Lo que pide relojero, lo ve un relojero. Tengo herramientas básicas, no un taller — y prefiero decírtelo a que lo descubras tú.